Las Chicas del Can llegaron después, y con sus coreografías, belleza y voces únicas, hicieron cantar a un Poliedro que seguía llenándose. Su interpretación de “Juana la cubana” marcó el punto álgido de su presentación.
Pasadas las 10:30 pm, Miriam Cruz subió al escenario. Con un vestido brillante y una energía arrolladora, la diva del merengue cautivó a todos. Inició su recital con “Ta’ pillao” y continuó con éxitos como “Las pequeñas cosas”, “Yo no soy una loba”, “Amor por dinero” y “Besos callejeros”, que el público coreó, aplaudió y bailó sin descanso. Miriam agradeció a Dios y Venezuela por el cariño, y también rindió un emotivo homenaje a Rubby Pérez, invitando a Las Chicas del Can a unirse para cantar “Youlín” y “Fuego”.
Más talentos
“Gracias, muchas gracias por este recibimiento. Tantos años sin venir aquí. Gracias Omar Enrique, gracias a toda la gente que hizo posible que nuestra música llegara aquí, a este país que tanto anhelamos visitar. Hay mucha similitud entre nuestros países y la historia nos ha unido siempre. Gracias por recibir a tanta gente dominicana, así como nosotros los recibimos allá. En nuestro país queremos mucho a los venezolanos”, expresaron Los Hermanos Rosario, antes de finalizar su recital con “Moviendo la cintura”. Pasada la 1:00 am, Omar Enrique, el gran anfitrión de la noche, tomó el escenario. Vestido de negro impecable, el «Príncipe del Merengue» inició su performance con “Eres mala” junto a Juan Miguel, para continuar con “Déjame acompañarte”, “Corazón fracturado”, “Tú”, “Sólo tú”, “Nuestro amor será” o “Cómo te extraño” (de Leo Dan).
El legado de Rubby Pérez
Su show comenzó con “Hazme olvidarla”, seguida por “Enamorado de ella”, “Buscando tus besos”, “Cobarde, cobarde”, “Fiesta para dos”, “Mami, el negro está rabioso” y “Color de rosa”, todas coreadas por el numeroso público. Sin embargo, fue con “Volveré” que la audiencia se lució por completo.
“Por ese amor que siempre le han dado a mi papá, que Dios les bendiga inmensamente. Quiero, por favor, que me regalen un segundito y le mandemos un fuerte aplauso a mi papá hasta el cielo”, expresó Zulinka, recibiendo una ovación.
A las 2:36 am, Sergio Vargas tomó el protagonismo, acompañado por una imagen de tamaño real de Rubby Pérez que permaneció en el escenario el resto de la noche. “Ni tú ni yo”, “La quiero a morir”, “La ventanita” y “Delirio” formaron parte de su repertorio. Vargas describió a Rubby como “un padre maravilloso”, a propósito de la celebración del Día del Padre.
El reloj marcaba las 3:10 am cuando Eddy Herrera subió al escenario. Con su potente voz interpretó “Pégame tu vicio”, “Ahora soy yo” y “Eres ajena”. Eddy compartió con la audiencia que tuvo «el honor, privilegio y el enorme placer cuando empecé en la orquesta de Wilfrido Vargas de coincidir con Rubby Vargas, un año y medio me aconsejó desde que entré y pudimos compartir dos años”.
Un amanecer merenguero
A las 4:13 am, Josie Esteban pidió al público encender las luces del teléfono para rendir tributo a Pérez. “Vamos a dar gracias al Señor que nos trajo aquí esta noche maravillosa. Gracias a Omar Enrique por este concierto en honor a nuestro hermano Rubby Pérez”, expresó el merenguero antes de interpretar “Un hombre busca una mujer”, “El salchichón”, entre otras.
A las 5:12 am, Magic Juan, el «Negrito del Swing», se hizo con el micrófono para continuar una rumba que, pese a la maratónica fiesta, seguía encendida. “Pásame la botella”, “La última vez”, “25 horas”, “Another night”, “La pera” y “El tiburón” resonaron en un Poliedro que continuaba bailando hasta el último minuto del show de Magic, quien bajó del escenario a las 5:27 am.
Para cerrar esta jornada épica, Roberto Antonio interpretó “Noches de fantasía”, “Mi cocha pechocha” y “Marejada”, culminando una noche llena de alegría, nostalgia y emociones que mantuvieron vivo el recuerdo de Rubby Pérez. A las 6:00 am, las luces se apagaron y el público se retiró con la satisfacción de haber vivido una experiencia musical única e irrepetible.


