Alrededor del mundo se tejieron vínculos a través de los diferentes intereses que convocaban
a quienes nos resistimos a dejarnos amordazar por el virus. Intentando
no construirle una escalera a la desesperanza, gran parte de las
personas que hoy día mantenemos el contacto a través de relaciones que
se edificaron en ese entonces cuando la humanidad debía bajar la voz
para escuchar al planeta, convocamos en nuestros más feroces silencios
a todo aquello que nos sostenía y que esperaba su turno para
reaparecer.
Desde ese momento surgieron grupos de apoyo, de desarrollo, de
reencuentro, que conectaron habilidades blandas dormidas y ahuyentadas
por la rutina, la vida rápida, el desenfado y la indolencia.
Posteriormente fui invitada por una amiga artista del origami en
Argentina a formar parte de un grupo literario, donde intercambiábamos
libros digitales, lecturas, ejercicios de escritura, opiniones y yo
maravillada quise absorber todo lo que podía aprender. Siendo Lic. en
Letras no le había dedicado un espacio a mi carrera. Trabajaba todo el
día y me dedicaba a cosas más gerenciales.
Cuando me invitaron a participar del Mundial de Escritura de Chusca,
me dije, ¿qué es lo peor que puede suceder?
Conformamos un equipo llamado Enroque Literario y tuve el privilegio
de ser parte de un grupo, no sólo de grandes escritores sino de gente,
cálida, profunda y memorable.
De uno de esos tantos disparadores que el concurso nos enviaba para
escribir un relato de mínimo trescientas palabras nació “El elegido”,
el primer cuento de la antología y de aquel momento a éste, la
historia se transformó en lo que hoy leerás y me siento feliz de ver
la evolución del personaje, porque merecía esa segunda oportunidad. No
yo, Anam. Porque los personajes tocan a la puerta para que sus
historias sean contadas, buscan un canal y si aceptamos debemos
sostenerlos hasta el final.
“Anam Çelik, los trece hilos de la memoria”, es una antología de 13
relatos soportados sobre tres elementos esenciales que definen el
propósito de este libro. El número trece que ha tenido infinitas
connotaciones a lo largo del tiempo, aquí viene a representar la
transformación.
El 13 como símbolo del Arkano de la muerte, lejos de un significado
nefasto, nos revela el cierre de un ciclo y la apertura de otro nuevo.
Alude a las 13 fases de la luna muy relacionadas con la fuerza y la
esencia de lo femenino, que encuentran en la contrafigura de las
historias, Evah, Antonella, Mori, una heroína que muta entre ser guía
y llave, que no es solo la amada necesaria sino la aliada que conecta
los planos cósmico y humano y mantiene el equilibrio entre lo terrenal
y lo etéreo
Cada relato funciona como un umbral, un desafío o una revelación. Al
conectarlos construyen un camino de renovación. Usualmente, el viaje
del héroe implica una caída que se convierte en el obstáculo a superar
Anam representa la caída en desgracia de la humanidad, por
negligencia y ego de aquellos que sujetan los hilos del orden mundial
y que en nombre de la globalización no respetaron los límites de la
tolerancia, destruyendo vidas y justificándolo como un daño colateral
del progreso. Esto empezó a horadar la memoria y la historia
ancestral, culpando a la Ciencia, que en sí misma es inocua, de
desestimar el pasado, la Ciencia, que en las manos equivocadas es un
arma de destrucción poderosa.
Siempre quise escribir, se me da mejor la poesía y la prosa poética,
pero tras aquel encierro implacable sentí el deseo de convocar a mis
ideas, mis consejos a alumnos y amigos, sobre la importancia de la
ecología, social, espiritual, ambiental. Sobre el proyecto o mandato
de amarnos los unos a los otros, que no es otra cosa que cuidarnos
unos a otros como la mayor expresión del amor del inconsciente
colectivo.
Escogí el nombre del protagonista por casualidad y cuando había
acabado los 13 relatos me llegó una información sobre un libro de la
sabiduría celta: “El Anam Cara” y su significado. Fue entonces cuando
me convencí de que somos instrumentos de fuerzas superiores que tocan
a la puerta para dejarnos una misión.
Aquí dejo textualmente lo que leí: “El Anam Cara implica una amistad
que el psicoterapeuta William P. Ryan describe como una «presencia
compasiva». Según O’Donohue, la palabra anamchara se origina en el
monasticismo irlandés, donde se llamaba así al profesor de un monje,
compañero, o guía espiritual. Significa: amigo del alma en irlandés”
Les dejo la reflexión sobre lo extraordinario que resultan ser el
tejido emocional de las ideas, la energía cósmica y la fuerza del
destino a través de los meridianos de poder que surcan el universo y
resuenan en nuestras almas, conectando la memoria de todas las vidas
posibles con la consciencia, como el único camino para no
extinguirnos.
La versión digital del libro está disponible en Amazon.
Datos sobre la autora:
Anastacia López Navarro, aragüeña, de La Victoria, la ciudad heroica.
Lic. en Letras, egresada de la Universidad Católica Andrés Bello.
Profesora de inglés, castellano y literatura. 4to. Dan en Tae Kwon Do.
Directora de la Escuela JC Navia Tae Kwon Do, a cargo del área de
contenidos y manuales de entrenamiento. Directora de Zona Meca en el
área de asesoría académica y tareas dirigidas, de la Asociación Civil
Evolución Marcial. Técnico en terapias manuales y acupuntura.
Primer lugar en la categoría: Ensayos, mención especial en la
categoría: Cuentos y tercer lugar en la categoría: Poesía del Primer y
Segundo Salón de Arte y Literatura de CANTV.
Ha participado en 8 mundiales del Club Chasco de Argentina,
clasificando en la última edición para la semifinal.
Participó en dos antologías de cuentos de la Editorial Barralibros de
Colombia: “Desarraigo olvidado y permanencia triste” y “Tiempos de
Pandemia”
Igualmente, participó de la tercera antología de la Escuela de
Escritores de Caracas, una colección de relatos con la muestra
“Narrativas no reveladas”. Actualmente, esta editorial se prepara para
sacar una nueva antología: “A través de la tinta”, en la que también
participa.
La autora se define a sí misma como una escritora brújula. Esto
significa que estos relatos no son producto de un plan preconcebido ni
detallado. Aunque parten de una idea general, la confianza en la
improvisación y el descubrimiento de la voz de su personaje le
permiten mientras lo escucha dejarse guiar por las emociones y
momentos de iluminación sensorial en los que simplemente se abraza a
la espontaneidad, dejando fluir la imaginación mientras crea vínculos
sutiles entre las historias. Deja así, que Anam borde su viaje
heroico con los finos hilos de la intuición.
Anam Çelik, es su primer libro. El cual viene trabajando desde la
pandemia, época en la que conectó con grupos de escrituras que
despertaron su inquietud hacia la creación de esta obra. Amante de la
mitología, del psicoanálisis, de la poesía, la historia, la música, el
simbolismo y las historias de amores que trascienden y super héroes,
quiso combinar su absoluto respeto por la vida, la naturaleza, su
férrea vocación a formar en valores y apoyar a sus discípulos para
lograr lo que están destinados a ser, con el arte de escribir
historias épicas, llenas de fantasía y realidad en las que un
personaje encarnara la idea de que la humanidad puede reivindicarse y
darle al planeta una segunda oportunidad.
Anam simboliza el deseo de amar la vida, construir puentes,
desbloquear conexiones que parecían rotas para aumentar la conciencia
global. Es un sanador de la totalidad intacta y su misión es conectar
a las personas y los lugares en un paisaje de significado compartido y
la perspectiva de un mundo que vale la pena reconstruir y hacer que
funcione para todos.



